miércoles, 24 de febrero de 2016

ESTÀS CONMIGO, SEÑOR...






Hoy he sentido que te tocaba,
te he tenido tan cerca
que la luz de tu misericordia
hasta mi corazòn llegaba.
Tu presencia se hizo una vez màs
sobre los pobres àtomos de mi vida,
llenando de amor y paz
la esperanza de ayer concebida.
Estàs conmigo, como yo te pienso,
con tu corona de espinas,
el dolor de tu sangre, te siento,
Señor, cuando junto a mi caminas.
Por eso te doy gracias, Señor,
por estar siempre en tu compañìa,
por no abandonarme en el camino
y rescatarme en mi agonìa...


No hay comentarios:

Publicar un comentario