Escucha mi voz, Señor,
escucha mi voz y mis sùplicas
por que Tù vives en mi
y mi alma lo predica.
Escucha la humildad de mi corazòn,
por que no es para mi lo que pido,
es para compartìrlo con amor
hasta donde alcanzan los suspiros.
Alègrame el dìa, Señor, bendice mis pasos,
llèvame hasta donde cantan los pàjaros,
pinta una sonrisa en mi cara
y derrama de mi botella el vino amargo.
Dame una làmpara para alumbràrme,
por que voy a seguìr tus pasos.
Dame , Señor, lo que quieras darme
que yo lo recibirè con amor en mis brazos...









